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La guerra, ¿característica humana?

Jean-Luc Pilon

Si nosotros juzgamos la naturaleza de la humanidad a partir de la historia escrita, debemos concluir que la guerra es una parte importante de esa naturaleza. El siglo XX fue de lo más terrible, pero hubo guerras en toda época después del nacimiento de Cristo. También antes de Cristo el ser humano se mataba y la historia nos relata los detalles de las grandes batallas de los griegos, los romanos, los egipcios, los chinos, los mayas, los aztecas, etc. La historia está llena de muertes, de batallas y de guerras, y la prueba se encuentra en las páginas de más de 7 mil años de escritura histórica.

Tal vez, pero podemos aprender otra visión de la historia humana a través del estudio de todo el pasado humano, un pasado que empezó hace casi 5 milliones de años. Durante la mayor parte de la existencia de la humanidad, el ser humano vivió en pequeños grupos de cazadores-recolectores-pescadores. Para explotar los recursos naturales según las variaciones de las estaciones, con una tecnología basada en herramientas de piedra, de hueso y de madera, los grupos tenían que moverse de vez en cuando de una región a otra. Si nosotros describimos a estos grupos como nómadas, es importante señalar que sus desplazamientos tenían un objetivo, pues era importante conocer los costumbres de los animales para poder buscarlos a tiempo. Así que este estilo de vivir no permitía que, en general, se formaran grandes grupos.

Así mismo, los estudios de los cazadores-recolectores-pescadores modernos nos muestran que hay diferentes maneras de evitar malentendidos con sus vecinos. Por un lado, es frecuente que los grupos vecinos sean parientes. Las reglas de matrimonio dicen que el hombre debe ir al exterior de su grupo para encontrar pareja. Hay muchas razones para ello, especialmente razones de naturaleza económica, pero da por resultado que los grupos tratan de evitar conflictos con sus vecinos.

Otra técnica más sencilla para evitar conflictos es tener territorios más grandes dentro de los cuales un grupo puede moverse para evitar la posibilidad de querer el mismo lugar para cazar, recolectar o pescar. En diferentes partes del mundo, hay épocas mas fáciles que otras, en las cuales, los grupos vecinos se reúnen para compartir muchas cosas, como parejas, por ejemplo. En estas épocas, los jefes de los grupos discuten los planes para la próxima época, normalmente la más difícil, y deciden cómo distribuir los grupos y así evitar la lucha por los mismos recursos.

Es claro que para los sociedades con un estado de organización más sencillo, la guerra no es frecuente, es muy rara. Si consideramos que el ser humano ha vivido en sociedades de cazadores-recolectores-pescadores durante toda su existencia, y si aceptamos que las observaciones que los antropólogos hicieron en sociedades de cazadores-recolectores-pescadores modernas son representativas de sociedades de este tipo en general, cabe concluir que la guerra no es una característica del ser humano, sino un artefacto de su cultura. Tal vez tendríamos que examinar las condiciones económicas y sociales que se encontraban en el pasado en situaciones en donde hubo guerra y compararlas a situaciones en donde la guerra no se daba o era rara. Allí está la clave de esta cuestión.