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¡Nueva prueba de que las estadísticas mienten!

Guy Dumas

Voy a hablar de estadísticas y probar de nuevo, o por lo menos afirmar, que mienten. No se asusten! Será de manera ligera porque están sacadas de mi vida personal.

En realidad, quiero contarles la historia de tres familias y hasta de una cuarta familia. En primer lugar, tengo que hablar de mis antiguos vecinos, que vivían al otro lado de la calle, a la izquierda. Tenían cuatro niños, tres hijos y una hija. Lo que es muy importante es que el segundo y el tercer hijos son gemelos y que la hija nació cinco años después los gemelos.

La segunda familia es la mía. Cuando nos mudamos a nuestra casa, teníamos un bebé de un año, mientras que la hija de nuestros vecinos ya tenía quince años. Los años pasaron y mi familia creció también. Después de nuestro primer hijo que sorpresa! dos hijos gemelos se sucedieron después de dos años. Ésos fueron años intensos, de dicha y de labor también. Tres bebés, un nuevo barrio, una familia que crecía, la vida estaba colmada. Y, creánlo o no, cinco años más tarde, una niña vino a completar nuestra familia. Que felicidad! Por fin! una hija después de tres hijos, a quienes queremos mucho, pero esperáabamos también una hija.

Al poco tiempo, comenzamos a oír que nuestra familia se parecía cada vez más a la familia de nuestros vecinos del otro lado de la calle, pero con una diferencia de quince años. Nuestra familia tenía el mismo patrón que la otra : padres, un hijo mayor, hijos gemelos, y una hija menor con una diferencia de cinco años.

Entonces pasó una cosa muy chistosa. Es la historia de la tercera familia, la de mi colega y amigo Francisco. Él compró la casa del otro lado de la calle, pero a la derecha de la mía. En ese momento su esposa estaba esperando su primer niño. No pude dejar de decirle : "Francisco, aquí tienes que tener cuidado. Hay un patrón en las casas que miras a tu alrededor. Comienzas con un hijo mayor, después, gemelos y, por fin, una hija". Su respuesta fue inmediata : "Te equivocas si crees eso. Voy a mudarme antes!".

Todavía Francisco y su familia son mis vecinos, pero no tienen gemelos. Con todo, tienen tres niños.Me imagino que creen que es todo. No completamente! Mis primeros vecinos, los de la izquierda, se mudaron desde hace unos años. Otra familia más joven sustituyó a la primera. Por el momento, la nueva familia tiene tres niñas, todas nacidas en su nuevo hogar, una hija mayor y adivinen! gemelas. Quizás, un hijo nacerá pronto? Entonces, será el negativo del patrón observado hasta ahora.

Ahora bien, si hablamos de estadísticas, notaremos algo singular: dos y casi tres familias de cada cuatro, muy cercanas, han tenido un patrón de cuatro niños, que incluyó gemelos en el segund lugar. Al comenzar, afirmé que las estadísticas mienten. Juzguen por ustedes mismos: si la gente se fiara de tales estadísticas, habría que tener miedo. No todos están dispuestos a tal eventualidad y prefieren que eso les ocurra a los demás.

Entonces qué tendríamos que decir? Quizás, sencillamente, demos gracias a Dios que las estadísticas siguen mintiendo!...