Adam Kniaz / Estados Unidos

Adam comenta que cuando era niño “tenía un acento fuerte cuando hablaba inglés en la escuela. Fuera de mi casa hablaba inglés, pero con mis padres hablaba “ponglish”, una mezcla de lenguas similar a “spanglish” (español e inglés). Dentro de mi casa, hablaba polaco la mayor parte del tiempo”. Conoce más sobre la experiencia de Adam y comparte tus propias experiencias interculturales.
Este texto me ha conmovido mucho porque describe una realidad muy cercana a la mía.
Yo también vivo en México como coreana y experimento el reto de abrazar dos culturas diferentes.
Al igual que el autor, a veces me he sentido fuera de lugar al adaptarme a las nuevas costumbres.
Sin embargo, con el tiempo me he dado cuenta de que ser bicultural es un gran regalo.
Conocer la cultura mexicana mientras mantengo mis raíces coreanas enriquece mi vida cada día.
Ya no siento que vivo dividida, sino que tengo una identidad mucho más amplia y especial.
Poder hablar dos idiomas y entender dos mundos diferentes es algo maravilloso.
Espero seguir aprendiendo y disfrutando de esta hermosa vida entre dos culturas con orgullo.