Mi hermana

Ricardo Ramos, de México

“Era un sábado y no estaban mis padres en casa. Mi hermana y yo, aburridos en la sala, jugábamos con las cortinas y los pocos juguetes que teníamos; hacía un calor horrible y el ventilador de plástico no era suficiente para calmar el sudor que corría por nuestros rostros redondos y rojos. Entre miradas perdidas y una ventana abierta que daba al patio, decidimos salir para calmar ese terrible bochorno”. Este es el inicio de la narración de Ricardo sobre un par de niños solos en casa. Afuera de esa ventana los espera algo que cambiará su vida para siempre. Descubre el desenlace de esta historia.

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