Liling Jiang, de China

Después de recibir muchas recomendaciones, la hija de Liling se sintió abrumada. Ya no estaba muy segura de querer salir de vacaciones con su madre, pero al final ambas salieron. Todo iba “viento en popa”, hasta que Liling empezó a presentar un malestar persistente. ¿Qué crees que le pasó? ¿Cómo acabaron estas vacaciones? Descúbrelo leyendo esta narración.
Ha sido muy bonito leer la vivencia entre madre e hija durante su viaje vacacional a Tailandia. Me parece interesante cómo el aprendizaje y el cuidado siempre se da de forma bidireccional: de madre a hija, pero al mismo tiempo de hija a madre. Creo que es un fenómeno que ocurre también entre docentes y estudiantes y que muchas veces, como maestr@s, olvidamos. Sin embargo, las grandes experiencias suelen ser más enriquecedoras cuando compartimos y estamos abiert@s a lo que l@s otr@s pueden ofrecernos y enseñarnos. De esta forma, el conocimiento, tanto de la lengua como de la vida, se construye escuchando y compartiendo en ambas direcciones :).